Page 17 - Revista científica HMVM ::: Hospital General de Agudos "Magdalena V. de Martínez"
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REVISTA CIENTÍFICA HMVM 17
queda fijado. Ante esto la madre no puede sos- so de alienación-separación. En V. se observa
tener el marco de la escena de juego de la in- que ante este espacio ofrecido por la analista,
fancia (la delimitación de lo que es y lo no es ella puede crear una respuesta singular, apare-
juego), lo toma “muy en serio”. En este punto, ciendo como sujeto, sin quedar pegada al goce
siguiendo dicha conceptualización teórica, nos materno, pudiendo tomar distancia y dar una
encontramos con el retorno de lo reprimido de respuesta que no es quedarse tomada por el
la madre, ubicado en este caso en V., y el modo exceso materno.
en que V. intenta “leer” aquello que se ha ins-
cripto. La investigación sexual infantil no había ¿Por qué me parece importante restituir la
quedado enmarcada como un “juego de niños” escena de juego? Porque jugar le permite ha-
sino que había sido tomado como algo de lo cer juego, no encajar perfecto en el goce del
sexual adulto para lo cual la niña no estaba Otro. El juego produce ficción, entramado sim-
preparada para significar. Invasión del espa- bólico-imaginario que permite velar lo real, el
cio de juego por lo sexual que irrumpe, había juego cumple de ese modo su función promoto-
desordenado la escena, dejándola presa de un ra de un texto. Jugando el niño dinamiza, pone
real que se le impone sin posibilidad de simbo- en movimiento lúdico la demanda del Otro y va
lizarlo momentáneamente. dando ocasión para que opere un resto, pro-
movedor, causal de deseo y orientador de go-
Siguiendo las conceptualizaciones de Fukel- ces enlazados a él.
man, en el juego los significantes del retorno
de lo reprimido de los padres se pueden articu- Es interesante puntuar una característica de
lar, encadenar en el campo del juego. De otro la función del juego destacada por Alba Fles-
modo, la sexualidad implicada en los signifi- hler en referencia a la distancia que permite el
cantes de los padres resultará excesiva para juego: para ubicarse en el lugar del personaje,
quien no hizo aun los movimientos lógicos que el actor deja de ser él mismo; para jugar a ser,
permiten que cada cual, mal o bien se haga se hace necesario una pérdida de identidad, de
cargo de su sexualidad. identidad con uno mismo. Jugar a ser el perso-
naje, es también jugar a no ser, implica un lugar
Cuando la analista le ofrece el espacio para de desprendimiento, una distancia, en la que
poder responde de otra forma, ella toma esto se arma un espacio donde puede aparecer el
y responde, y pone a jugar el “espiar a los sujeto. Un lugar de diferencia. Producir el en-
adultos”, entra en la vertiente del velar (Me gaño. “Jugar de” implica una diferencia entre el
pregunto:¿esto es su respuesta como suje- personaje al cual se juega a ser y el ser mismo.
to?), esto es posible porque había un armado En esta distinción entre la apariencia y el ser
previo, algo que se había detenido, que había pareciera centrarse la esencia del juego… no
dejado de circular pero que estaba constitui- es lo mismo espiar que jugar a espiar….en este
do. Según Alba Fleshler, el sujeto aparece en último no esta en juego el ser, hay distancia.
el espacio que le brinda el Otro en el proce- En el despliegue del juego, se recrea un vacío